Gimnasia llega en racha y quiere profundizar el mal momento de Estudiantes en su propia cancha

Por Alvaro Grigioni (@AlvaroGrigioni) para el MIG
Fotos Gimnasia Oficial
El equipo de Ariel Pereyra ganó sus últimos tres partidos y suma nueve puntos sobre doce. Este sábado, desde las 16.45, buscará transformar ese envión en un golpe fuerte ante un Pincha que acumula tres encuentros sin ganar y ya mira de reojo la Copa Libertadores.
El clásico llega en un momento que Gimnasia no puede desaprovechar. El Lobo visitará este sábado a Estudiantes en el Estadio UNO por la quinta fecha del Torneo Clausura, con la confianza elevada, resultados que respaldan su crecimiento y la posibilidad concreta de darle otro dolor de cabeza a un rival que no encuentra estabilidad.
Los dirigidos por Ariel “Pata” Pereyra acumulan tres victorias consecutivas y consiguieron nueve de los doce puntos disputados. El triunfo ante River y el contundente 2 a 0 frente a Barracas Central confirmaron que el Tripero aprendió a competir, sostener resultados y golpear en los momentos decisivos.
El contraste con Estudiantes es evidente. El conjunto albirrojo consiguió apenas una victoria en las primeras cuatro fechas del campeonato, perdió sus últimos dos compromisos del torneo local y lleva tres presentaciones sin ganar si se suma el empate ante Universidad Católica de Chile por la Copa Libertadores. Además, el martes deberá disputar la revancha en Santiago, una exigencia que inevitablemente también condiciona su preparación.
Gimnasia tendrá enfrente una oportunidad cargada de significado: una victoria le permitiría cortar una espera de 23 años sin ganar en la cancha de su clásico rival. Lejos de representar una mochila, el dato debe funcionar como combustible para un equipo que llega con mejores sensaciones y que tendrá la posibilidad de transformar su buen presente en una alegría inolvidable.
Durante la última práctica en Estancia Chica, Pereyra terminó de evaluar un posible cambio de esquema. La idea que ganó terreno es fortalecer el mediocampo, jugar con un solo delantero y aprovechar el desgaste que puede presentar Estudiantes después del compromiso internacional.
Una de las variantes contempla el ingreso de Bautista Barros Schelotto como lateral derecho y el adelantamiento de Alexis Steimbach. Este movimiento podría dejar afuera a Nicolás Barros Schelotto, pese a sus buenos rendimientos, o abrirle un lugar en otra posición si finalmente Mateo Seoane espera entre los suplentes.
En la defensa, Germán Conti recibió el alta médica y disputa un lugar con Juan Cruz Cortazzo para acompañar a Enzo Martínez. El juvenil respondió cada vez que fue utilizado y su rendimiento obliga al entrenador a pensarlo dos veces antes de devolverle automáticamente la titularidad al experimentado marcador central.
La otra incógnita aparece en el ataque. Agustín Auzmendi tendría ventaja sobre Agustín Colazo para ser la única referencia ofensiva. El objetivo será contar con un delantero capaz de sostener la pelota, atacar los espacios y aprovechar una defensa albirroja que podría quedar expuesta si sale desesperada a buscar el partido.
Del otro lado, Alexander Medina decidió no realizar una rotación masiva pese al viaje del martes. Fernando Muslera continuará en el arco, mientras que Eros Mancuso, Baltasar Rodríguez y Joaquín Correa aparecen como posibles novedades. Guido Carrillo y Tiago Palacios serán evaluados hasta último momento por el desgaste físico acumulado.
La probable formación de Gimnasia sería con Nelson Insfrán; Bautista Barros Schelotto, Germán Conti o Juan Cruz Cortazzo, Enzo Martínez y Pedro Silva Torrejón; Alexis Steimbach, Mateo Seoane o Nicolás Barros Schelotto, Augusto Max, Ignacio Miramón e Ignacio Fernández; Agustín Auzmendi o Agustín Colazo.
El encuentro comenzará a las 16.45, será transmisión de MIG FUTBOL, desde las 12 del mediodía, a través de Radio Revolución 98.9, y tendrá como árbitro principal a Yael Falcón Pérez. Héctor Paletta estará a cargo del VAR, mientras que Facundo Rodríguez y Diego Bonfá serán los asistentes.
Gimnasia llega con fútbol, confianza y tres triunfos consecutivos. Estudiantes, en cambio, llega obligado, desgastado y rodeado de dudas. Mientras en UNO todavía miran la sal desparramada en las puertas, el Lobo se aferra a una cábala bastante más confiable: ganar partidos.









