Gimnasia reaccionó a tiempo, liquidó a Aldosivi y volvió a festejar en el Bosque

Por Alvaro Grigioni (@AlvaroGrigioni) para el MIG
Fotos Jorge Liberatore – Gimnasia Oficial
Gimnasia dejó atrás la mala imagen del Monumental y se reencontró con la victoria en 60 y 118. Fue triunfo 3-1 ante Aldosivi, en un partido que se le presentó más complejo de lo esperado pero que terminó resolviendo con carácter y goles sobre el cierre para desatar el festejo tripero.
El Lobo asumió el protagonismo desde el arranque y encontró rápido la ventaja gracias a su futbolista más claro. Nicolás Barros Schelotto volvió a marcar diferencias con su zurda: recibió abierto, perfiló y sacó un remate con rosca que se metió contra el palo derecho de Axel Werner, repitiendo la fórmula que ya había funcionado ante Racing. Con el 1-0 parecía abrirse el camino.
Sin embargo, Gimnasia no sostuvo la intensidad. Bajó el ritmo, perdió control y le permitió crecer a un Aldosivi que hasta ese momento era casi un espectador. El equipo marplatense avisó primero con un cabezazo de Zalazar tras un córner y, poco después, llegó al empate: Renzo Giampaoli impactó la pelota con la mano dentro del área y, tras la revisión del VAR, Juan Pafundi sancionó penal. Federico Gino lo ejecutó con seguridad, cambiando el palo y dejando sin chances a Nelson Insfrán.
El empate obligó al Mens Sana a asumir riesgos en el complemento. Con más empuje que claridad, fue empujando a Aldosivi contra su arco, aunque quedó expuesto. De hecho, la visita tuvo el segundo en los pies de Junior Arias, que increíblemente falló una chance clarísima.
Con el clima pesado y la impaciencia bajando desde las tribunas, Fernando Zaniratto movió el banco y acertó. El ingreso de Auzmendi le dio aire al ataque y resultados casi inmediatos: el delantero se anticipó de cabeza a Werner y marcó el 2-1, cuando el partido parecía trabado.
Con Aldosivi desordenado y el encuentro roto, Gimnasia encontró los espacios. Cuatro minutos después, Marcelo “Chelo” Torres fue derribado en el área y el propio delantero se hizo cargo del penal. Definió con autoridad para el 3-1 definitivo, sellando una victoria tan necesaria como festejada.
Gimnasia cumplió, sufrió más de la cuenta, pero reaccionó a tiempo. Se levantó tras el golpe, resolvió en el momento justo y volvió a sonreír en su casa, con su gente celebrando un triunfo que devuelve confianza.
























