Punto y banca en Boedo: Gimnasia rescató un 0‑0 clave

Por Alvaro Grigioni (@AlvaroGrigioni) para el MIG
Fotos Gimnasia Oficial
Gimnasia arrancó en Boedo con orden y le arrancó un empate sin goles a San Lorenzo. Fue un punto que vale más de lo que parece por las urgencias que venía mostrando el equipo.
El uruguayo Alejandro Orfila mantuvo casi todo el once que había jugado contra Instituto, metiendo a Norberto Briasco como punta y metiendo variantes ofensivas después del descanso: entraron Seoane y Panaro por Di Biasi y Zalazar. El cambio le dio aire al ataque: Panaro fue uno de los hombres más peligrosos, exigió al arquero rival y casi llega el gol cuando Zalazar definió cruzado y le anularon la jugada por off-side milimétrico.
Así, Gimnasia defendió el cero con uñas y dientes, y lo hizo mejor de lo que se vio en el primer tiempo, cuando tenía apenas voluntad y poca conexión. El complemento mostró otra cara: un equipo más compacto, con transiciones bien cerradas y sin fisuras defensivas. No lució brillante, eso sí, pero cumplió con lo básico: no perdió y sumó el primer punto de la temporada.
El objetivo de descontar en la tabla anual y alejarse de la zona baja sigue siendo urgente —el tripero está antepenúltimo hoy— y este empate podría servir para asentarse. La próxima parada será en el Bosque, recibiendo a Independiente: será clave para demostrar que esto no fue solo una reacción defensiva, sino el paso firme hacia algo más sólido.




