Si no se sufre, no vale: el Lobo se trajo un manso triunfo de Mendoza

Por Alvaro Grigioni (@AlvaroGrigioni) para el MIG
Fotos / Videos Silvio Gonzalez – Gimnasia Oficial
Gimnasia consiguió su primera victoria como visitante en el Torneo Apertura 2026 al imponerse 1 a 0 ante Gimnasia de Mendoza en el Estadio Víctor Antonio Legrotaglie. El gol de Marcelo “Chelo” Torres en el primer tiempo marcó la diferencia en un partido que terminó siendo mucho más sufrido de lo que parecía en el inicio.
El equipo de Fernando Zaniratto entendía que necesitaba sumar fuera de casa y dio una muestra de carácter. No fue un partido brillante, pero sí práctico. En una primera mitad muy friccionada, con poco juego asociado y muchas interrupciones, el Lobo supo aprovechar la única clara que tuvo.
Hasta ese momento el trámite era parejo, con lucha en el mediocampo y escasas aproximaciones. A los 15 minutos, Facundo Lencioni fue amonestado y el encuentro se mantuvo trabado. Pero en una salida rápida, Gimnasia golpeó: ataque vertical, desorden en la defensa local y Torres definió con categoría entre las piernas del arquero para poner el 1-0. Eficacia pura.
Con la ventaja, el Tripero manejó mejor los tiempos y cerró el primer tiempo con mayor tranquilidad, mostrando una versión ordenada y consciente de lo que se jugaba.
En el complemento, el partido cambió por completo. El conjunto mendocino realizó tres modificaciones de arranque y salió decidido a empatar. Augusto Max e Ignacio Miramón fueron amonestados en la visita y el local empezó a inclinar la cancha.
Ahí apareció la figura de Nelson Insfrán. El arquero sostuvo la victoria con una atajada formidable ante Agustín Módica, que había quedado mano a mano tras una desatención defensiva. Minutos después, el travesaño también fue aliado del Lobo cuando el empate parecía inevitable. El horizontal volvió a salvarlo ante un remate de Ulises Sánchez que rozó el arco.
Zaniratto movió el banco buscando aire y piernas frescas. Ingresaron Diego Mastrángelo y Franco Torres, luego Juan Cruz Cortazzo y Agustín Auzmendi. El equipo se replegó, defendió con uñas y dientes y apostó a sostener la ventaja mínima.
El cierre fue tenso, con amarillas y centros constantes al área tripera. Franco Torres y Diego Mondino también vieron la tarjeta en un final caliente. Pero Gimnasia resistió.
Sin sobrarle nada y sufriendo hasta el último minuto, el Lobo celebró un triunfo que vale mucho más que tres puntos: ganó afuera, mostró temple en la adversidad y volvió a sonreír en un torneo que exige regularidad.



























