GIMNASIA

LOS GLADIADORES Y UNA FASE REGULAR CON LUCES Y SOMBRAS

De un comienzo prometedor hasta una segunda parte que dejó incertidumbres varias, Gimnasia culminó séptimo en la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquet 2025/2026. Aquí, el derrotero de El Lobo durante esa etapa de la competencia.

Por Fernando Borrazas para el MIG
Fotos Liga Argentina de Basquet (Web)

Desde la pretemporada, Los Gladiadores abrieron una gran puerta a la esperanza, ya que mantuvieron la base del equipo de la temporada anterior, con elementos como Raúl Pelorosso, Franco Barroso, Gian Franco Sinconi, Juan Francisco Boffelli y Joan Gutiérrez Conde, a los que se sumaron Ezequiel Paz, Agustín Vergara, Juan Martín Ibarra y el regreso de Pedro Pérez. Si bien todo transcurrió tranquilo, algunas lesiones leves sufridas por algunos jugadores hicieron que se llegar al debut con lo justo.

En cuanto a la competencia, todo comenzó con una salida a la ruta rumbo a Mar del Plata. El primer juego, disputado el 2 de noviembre del pasado año, fue ante Unión de esa ciudad, con un triunfo contundente 96-85. No sólo por el resultado final sino también por el funcionamiento colectivo, el comienzo no pudo ser mejor. Pero dos días después, Quilmes derrotó a Los Gladiadores 71-83 no dándoles ningún tipo de chance de ganar ese encuentro. No obstante ello, existieron ciertas atenuantes para comprender el resultado: en primer lugar, el equipo estaba en formación y, además, Franco Barroso sufrió una lesión en una de sus manos lo que provocó que Gimnasia perdiera fuerza en ambas pinturas, ya que sólo quedó Sinconi como pivot natural. Y, en segundo término, el conjunto marplatense -histórico de la Liga Nacional- armó un plantel para lograr de una vez por todas regresar a la categoría que merece y a la que no puede llegar desde hace varias temporadas.

El debut en el Polideportivo llegó el 7 de noviembre ante Provincial de Rosario, equipo que -a la postre- terminó en la primera ubicación en la tabla en la etapa regular. Fue triunfo de El Lobo 88-80 y el equipo dejó una gran impresión. Sin embargo, cuatro días más tarde, Los Gladiadores sufrieron una dura derrota -la primera de local- contra Centenario de Venado Tuerto de 75-95. Centenario, y así lo demuestra su ubicación final, era mucho menos que el equipo rosarino y así y todo ganó por 20 puntos.

Quedaba un juego más antes de salir a la ruta y Gimnasia hizo bien los deberes: derrotó con contundencia a Ciclista Juninense 74-65, un resultado que miente un poco, porque la diferencia en el juego fue superior a lo que marcó el tablero final.

Como dije, había que volver a la ruta y la experiencia no pudo ser mejor. El 25 de noviembre El Lobo superó al Deportivo Viedma en Río Negro 88-83 tras lo cual viajó a Bahía Blanca para ganarle a Villa Mitre 94-89. Fue en ese momento donde comenzó a percibirse algo: desde aquella trunca temporada 2019/20 que Gimnasia no ganaba tantos partidos en sus giras. Además, siempre el viaje al sur fue complejo para El Lobo a la hora de conseguir victorias.

Los Gladiadores regresaron al Polideportivo para enfrentar a La Unión de Colón y, en el marco de un gran partido, obtuvieron la victoria por 88-71. El resultado final se engrandeció aún más teniendo en cuenta de que habían enfrentado a uno de los equipos más fuertes de la Conferencia Sur.

Sin embargo, y luego de cuatro triunfos al hilo, llegó una derrota poco previsible: 73-80 contra El Talar de Pacheco, un conjunto que está claramente por debajo de Gimnasia en todo sentido. La revancha llegó rápido, más precisamente el 13 de diciembre en condición de locales, con una victoria ajustada de 79-72 ante Pergamino Básquet, equipo que acabó por perder la categoría meses después. Todo ello se vio reforzado tras un nuevo juego ganado en el Víctor Nethol a Deportivo Norte de Amstrong 82-69.

Para cerrar el año, Los Gladiadores viajaron a Avellaneda para enfrentar a Racing y allí llegó un nuevo triunfo: 78-70 ante la Academia en el marco de un juego duro, pero donde El Lobo siempre estuvo al frente en el marcador.

Llegaba 2026 y las expectativas y esperanzas crecían día a día. Un récord de 9 partidos ganados y sólo 3 perdidos, muchos de esos triunfos en la ruta y un Polideportivo que se transformó casi en una fortaleza ya que caímos derrotados allí en un solo juego. Ello posicionó al equipo entre los primeros 4 de la Conferencia Sur. También es necesario destacar dos cuestiones: tras la lesión del “Bocha” Barroso, Gimnasia pidió un corte temporal hasta que éste se recuperara y allí llegó Ramiro Rattero, que dejó una muy buena imagen. El segundo y fundamental detalle debe ser destacado, ya que los jugadores y el cuerpo técnico no cobraron su salario desde el comienzo de la pretemporada y hasta el cierre del año, todo ello producto de la desastrosa gestión de Mariano Cowen y su Comisión Directiva. Muchos jugadores estuvieron a punto de irse del Club, pero finalmente les abonaron lo que les correspondía. Pero lamentablemente algo ocurrió camino al cielo y el nuevo año nos devolvió una imagen muy diferente del conjunto albiazul.

El regreso al parqué llegó el 11 de enero. El viaje rutero fue corto, ya que el rival era Lanús en el Antonio Rotilli. Aquí es necesario aclarar algo: el conjunto Granate, como siempre, era candidato al ascenso, pero, hasta ese momento de la temporada aparecía como un conjunto muy irregular, a tal punto que estaba lejos de los cuatro primeros de la Conferencia. Teniendo en cuenta ello, sus dirigentes tomaron nota y reforzaron al plantel con dos extranjeros que potenciaron al mismo. Así fue como Gimnasia, segundo hasta ese momento, cayó sin atenuantes ante el local por un contundente 69-90. Los que vivimos el día a día del mundo del Gimnasia Básquet, atribuimos esa derrota a lo antes dicho, sumado a que tal vez los jugadores estuviesen un poco “duros” luego del “parate”.

Esa percepción parecía ser acertada, cuando tres días más tarde El Lobo derrotó en el Polideportivo al siempre duro conjunto de Pico Football Club por 87-80. Ello se acentuó aún más cuando los dos juegos siguientes también terminaron en victoria, ambos jugados en el Víctor Nethol: 68-65 ante El Talar y 76-72 contra Unión de Mar del Plata. Sin embargo, existía una rara sensación, ya que estos conjuntos siempre estuvieron por debajo de Los Gladiadores, no sólo en la tabla sino también en el juego. Como vemos, los triunfos fueron muy apretados y, para colmo, había que salir nuevamente a la ruta.

Esta vez, la gira fue por Entre Ríos. El primer rival fue La Unión de Colón, quien derrotó a Gimnasia 77-94. Al día siguiente, 2 de febrero, llegó la victoria frente a Tomás de Rocamora en Concepción del Uruguay 83-54, una de las diferencias más altas que logró Gimnasia en la temporada. Finalmente, el 4 llegó el turno de Central Entrerriano y un nuevo juego perdido, en este caso 65-71. Más allá de ello, la imagen que dejó el equipo fue buena, ya que estuvo siempre en partido y lo perdió por los famosos pequeños detalles que definen un encuentro de básquet.

El 7 de febrero volvimos al Polideportivo y el rival era Racing Club. Ahí llegó un nuevo triunfo Tripero de 94-89, que le permitió a Los Gladiadores mantenerse entre los primeros cuatro de la Conferencia. Pero lo peor de todo estaba a la vuelta de la esquina, ya que allí comenzó la irregularidad del equipo y también, por que no decirlo, alguna derrota verdaderamente insólita.

Nuevamente la ruta, en este caso, primero por Venado Tuerto y después por Amstrong. El primer juego fue ante Centenario y allí llegó una nueva derrota ante el local de 69-76. Pese a eso, Gimnasia dejó una buena imagen ya que el juego se le escapó en el último cuarto. Pero lo insólito llegó dos días más tarde, el 13 de febrero. Deportivo Norte luchó por no descender hasta la anteúltima fecha momento en el cual se sacó ese peso de encima, lo que hacía prever un triunfo Tripero que finalmente llegó, pero con mucha angustia: en el marco de un pésimo partido de básquet, El Lobo superó al local 68-67 gracias a que sobre el final Luchi, jugador del conjunto de Amstrong, falló un lanzamiento libre.

En el regreso al Víctor Nethol, llegaron el Deportivo Viedma y Villa Mitre, el 18 y el 22 de febrero, respectivamente. En el primer juego, Los Gladiadores cayeron sin atenuantes ante el equipo rionegrino 78-88 y, luego, superaron a los bahienses por 98-81. Tras ello, venía una nueva gira, esta vez en Rosario y Pergamino.

El juego ante Provincial era clave para comenzar a definir si Gimnasia podía mantenerse entre los primeros 4 de la Conferencia y, además, acercarse un poco más al conjunto rosarino. Finalmente, fue derrota 82-91, un resultado algo exagerado, ya que El Lobo estuvo siempre en juego, pero se cayó en el último cuarto. Sin embargo, lo impensado llegó el 28 de febrero en Pergamino. Como ya dije, el conjunto local acabó descendiendo fechas después y apenas si había cosechado 4 o 5 juegos ganados. Pero ese día nos pasaron literalmente por encima sin ningún tipo de explicación lógica: fue 72-87 y allí fue donde Los Gladiadores se “cayeron” del selecto grupo que va a jugar los playoffs recién a partir de los cuartos de final.

Lo que vino después acabó por reafirmar lo arriba dicho: tres derrotas al hilo, dos en el Polideportivo ante Central Entrerriano y Lanús y más tarde en La Pampa ante Pico Football. Para colmo de males, y dentro de ese derrotero, se lesionaron Sinconi y Barroso -este último se perderá lo que quede de temporada- razón por la cual Fabián Renda debió apelar a improvisar pivots para intentar tener un mejor juego en las pinturas. Finalmente, llegó Matías Carneglia como reemplazante del “Bocha” y juegos más tarde Sinconi logró recuperarse.

Cuando parecía que todo estaba casi perdido, incluso hasta previendo caer hasta la posición 12 de la tabla de posiciones, llegó algo de alivio también en tres partidos: victoria en Junín ante Ciclista 72-63, luego frente a Rocamora 103-74 y, finalmente, contra Quilmes 84-71, estos últimos en condición de local.

Gimnasia terminó en el séptimo lugar de la Conferencia Sur y tendrá ventaja de localía de cara a la reclasificación u octavos de final, momento en el que enfrentará a Racing Club. Muchos podrán decir con razón que la ubicación final de Los Gladiadores fue similar y hasta mejor que la que obtuvieron en la temporada pasada. El tema es que, como ya lo mencioné al comienzo, las expectativas y la esperanza apuntaban a terminar bastante más arriba. Teniendo en cuenta todo lo antes relatado, ello no era para nada descabellado ni mucho menos alejado de la realidad. ¿Qué ocurrió durante este derrotero en la Conferencia Sur? La respuesta la tienen los jugadores y el cuerpo técnico.

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