Gimnasia goleó, se desahogó y avanzó en la Copa Argentina

Por Alvaro Grigioni (@AlvaroGrigioni( para el MIG
Fotos / Videos Jorge Liberatore – Luis Ghizzoni – Gimnasia Oficial
Gimnasia reaccionó a tiempo, dejó atrás su mal momento y goleó 4 a 1 a Camioneros en el estadio Florencio Sola por los 32avos de final de la Copa Argentina. Con goles de Marcelo Torres, Alexis Steimbach, Maximiliano Zalazar e Ignacio Fernández, el equipo que ahora dirige Ariel Pereyra avanzó de fase y se medirá ante Acassuso.
El arranque fue ideal para el Lobo. A los 5 minutos, Pedro Silva Torrejón fue derribado en el área y el árbitro marcó penal. Marcelo Torres se hizo cargo y no falló para poner el 1-0. Parecía una noche tranquila, pero la respuesta llegó rápido: a los 12, tras una pelota parada, Federico Aguirre ganó de cabeza y empató el partido ante una salida floja de Insfrán.
Lejos de caerse, Gimnasia volvió a meterse en partido y recuperó el control. Con más presencia en ataque y mejor circulación, encontró el segundo a los 31 minutos: Steimbach se mandó al área, remató y un desvío terminó descolocando al arquero para el 2-1.
Contundencia para liquidarlo
En el complemento, el equipo mostró otra cara. Más ordenado y efectivo, supo manejar los tiempos y aprovechar sus chances. A los 24 minutos, Maximiliano Zalazar, recién ingresado, sacó un remate desde afuera que se desvió en un defensor y se transformó en el 3-1.
El golpe final llegó poco después. A los 26, Torres armó la jugada y asistió a Nacho Fernández, que solo tuvo que empujarla para el 4-1 definitivo.
Con el resultado asegurado, Gimnasia bajó el ritmo, controló el juego y cerró una noche que le sirve desde lo anímico. No solo por la clasificación, sino porque volvió a mostrar eficacia y una versión mucho más sólida.
El Lobo avanzó a los 16avos de final, donde se enfrentará a Acassuso, y encontró en la Copa Argentina un respiro necesario en medio de un presente que venía complicado.







































